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¿Qué es una microcentrífuga?

Una microcentrífuga es un tipo de centrifuga especial que cumple la función de centrifugar muestras que están en pequeños tubos capilares, con el fin de separar los componentes de estas muestras en dos fases.

Este equipo es capaz de trabajar con muestras que estén en estado líquido o sólido, así como también con líquidos de densidades diferentes. Como su nombre lo indica, estos equipos son de tamaño reducido y son ideales para las necesidades de los laboratorios clínicos. A pesar de su tamaño, la microcentrífuga funciona a alta velocidad y posee rotores intercambiables.

Los tubos que se utilizan en las microcentrífugas pueden ser de dimensiones que van desde los 0.2 ml hasta los 5 ml. Existen varios tipos de microcentrífugas, siendo las más comunes la microcentrífuga de alta velocidad y la microcentrífuga de alta velocidad refrigerada.

La microcentrífuga de alta velocidad es mayormente utilizada en las áreas de la hematología, biología, agricultura, biotecnología, microbiología, bioquímica, microquímica, hepatología, inmunología, química clínica, endocrinología, farmacología y toxicología entre otras.

¿Cómo funcionan las microcentrifugas?

Estos equipos funcionan de la misma forma que una centrífuga convencional, éstas sólo se diferencian en su tamaño. Ambas logran separar mezclas compuestas por elementos sólidos y líquidos de distinta densidad, exponiéndolos a una fuerza giratoria en la intensidad que se necesite, según la muestra que se esté trabajando.

Al momento de utilizar la microcentrífuga se debe tener en consideración que la cargas que tengan la misma masa o peso, deben estar posicionadas de manera opuesta al rotor. Adicional a esto, deben tener el mismo centro de gravedad.

¿Qué consideraciones debes tener en cuenta para la microcentrífuga?

El cargar la microcentrífuga en una forma adecuada es muy importante para el funcionamiento correcto de la misma, y su preservación. Un procedimiento incorrecto de cargado, ocasiona que la centrífuga vibre durante el proceso de centrifugación, lo que ocasiona que el rotor sufra daños que pueden llevar a su sustitución.

Un procedimiento de cargado correcto, implica el colocar las cargas en el rotor en forma balanceada. Las centrífugas están diseñadas para obtener un balance cuando están en movimiento. Para esto es necesario cumplir los siguientes requisitos:

Colocar las cargas de modo que las cargas que tienen la misma masa o peso queden colocadas de forma opuesta en el rotor. Si tiene un número impar de muestras para ser cargadas, busque otra muestra de igual peso a modo de siempre formar pares opuestos de igual peso. Nunca coloque un número impar de muestras dentro de la centrífuga.

Además de tener la misma masa (peso), deben tener el mismo centro de gravedad. No coloque tubos y recipientes como pares contrapuestos, que tengan diferente forma, tamaño y espesor.

Utilice la centrífuga colocando todos los accesorios en el rotor, ya que estos equipos han sido diseñados para trabajar con estos.

Utilice el rotor y accesorios originales del equipo. Las piezas no originales pueden producir un desbalance y acortamiento de la vida útil del equipo.

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